El famoso refrán “somos lo que comemos” es totalmente real. Hay que cuidarse de dentro hacia fuera.

Día a día cuidamos nuestra piel con cremas y tratamientos externamente, pero para tener una piel saludable hay que empezar a cuidarla desde el interior de nuestro organismo. De esta forma las células más viejas serán reemplazadas constantemente por las más jóvenes.

Un suministro constante de nutrientes es esencial para apoyar el crecimiento. Comer alimentos saludables nos ayudará a mantener la piel suave, luminosa y sin manchas.

Por mucho que intentamos evitarlo la piel envejece, por efectos naturales y por efectos externos como el sol, los productos químicos de la piel y la mala nutrición. Para esto hay solución, hay que ingerir frutas y verduras ricas en antioxidantes y seguir una dieta equilibrada.

Con estos cinco consejos conseguirás cuidar tu piel de forma interna, además de mejorar tu salud.

  • Cinco piezas de fruta y verdura al día

Las frutas y verduras tienen infinidad de poderosos antioxidantes que nos ayudan a proteger la piel del daño celular externo. El tabaco, la contaminación y la luz solar causan arrugas y manchas en la piel, pero comiendo estas cinco piezas de fruta y verduras aportaras los nutrientes que necesitas para paliar los efectos de estos agentes externos. Mejoraremos la salud y la piel adoptara un tono saludable.

  • Comer productos con vitamina C

La vitamina C es un súper antioxidante. Nos refuerza el sistema inmunológico, hace que nuestra piel tenga un efecto radiante y ayuda a que las manchas desaparezcan. Las frutas y verduras que más vitamina C aportan a nuestro organismo son los arándanos, el brócoli, el kiwi, la naranja o las fresas. La vitamina C es clave para auto producir el colágeno que necesita la piel.

  • Aportar Selenio a nuestro organismo

Las nueces aportan la cantidad perfecta que nuestro cuerpo necesita. El selenio es un poderoso antioxidante, esencial para terminar de apoyar el sistema inmunológico. Muchos estudios demuestran que una alta cantidad de selenio en el organismo puede ayudar a proteger contra el cáncer de piel, el daño solar y las manchas de la edad. Con las nueces conseguimos este efecto. 4 unidades de nueces aportarán la cantidad diaria recomendada.

  • Hidratar constantemente nuestro cuerpo

Incorporar humedad a nuestro organismo es clave para que nuestra piel se vea jugosa y luminosa.  Hay que beber mínimo 6 vasos de agua al día. Todos los líquidos cuentan, pero el agua es el mejor. Pequeños hábitos como poner una botella de agua en su escritorio o tomar tés en lugar de café mejoran nuestro organismo. Determinadas frutas o verduras como la sandía, el calabacín o el pepino tienen una gran cantidad de agua que ayudan a hidratar el cuerpo.

  • Consumir grasas buenas

Las grasas buenas proporcionan ácidos que actúan como humidificador interno para la piel. Podemos encontrarlas en los aguacates, pescados o nueces y semillas. Además de grasas buenas estos alimentos nos aportan una buena cantidad de vitamina E